poderna

Historia del viejo del guardacantón I

Bonaventura nació pobre. Fue en una mañana de primavera, en los tiempos en que se levantaban fábricas para el provecho de los hombres en los arrabales de la vieja Poderna. Lo recibieron con alegría. De tan buen humor estaba su padre, que tuvo la ocurrencia de ponerle...

CANTO XXVI

CARPE, sí, CARPE, lo que importa es CARPE.Todos en procesión al CARPE DIEM.Pero ella en casa, un ovillo grisde lágrimas.Un ovillo olvidado de caminoa las fiestas del CARPE, porque el novio,su primer novio para siempre fuea llevar a su amiga, a la fea.¿Y qué va a...

CANTO XXIII

En el casino oscuro, la negra lotería,

en el hogar de apuestas, dulce hogar, bienvenidos,

en el desenfreno

voraz de unos colmillos que devoran

los panoramas,

que...

CANTO XXIV

Quiero cantar la alegría del grillo

entre las zarzas negras de Moledo.

Pero Moledo no es un pozo de alegrías

aunque broten a veces como copos de nieve.

No. Moledo amamanta a sus becerros

con la leche amarilla de su teta gastada,

con su leche amarilla...

Los ojos de P

Una réplica enjuta y desvaída,

tus señoritas blancas, eternas señoritas,

señoritas cualesquiera de los tiempos posibles.

Suena en la radio Bowie for one day,

nos sentimos con fuerzas de seguir tu mirada

la vida hecha cartones we could be heroes just

por el hecho de estar...

Planto del ogro

Cuenta (un papel, entre las páginas de un libro) que el cabrero, un pastor muy niño, llegó con su rebaño al monte las voces una mañana temprano. Fue al pie de un peñasco, al retiro de su sombra, donde gravaba un pedrusco que había de servirle de...

CANTO XXVII

Observa a su marido desmoronar los ojosallá arriba en la torre,mientras quita la tierra de las coles, las meteen el capazo, luego, las ordenaen el capazo, luego, coge de nuevo colesy les quita la tierra, de nuevo, luego, mirade nuevo hacia la torre, donde ya no...

Égloga III

Noche cerrada, sudorosa y cálida.

Silvano y Gavilán en la penumbra

y de espaldas al mar, se van fijando

en las gentes que pasan de paseo

mientras esperan, con ansias, a Marco

recostados en hondas reflexiones.

GAVILÁN

Si hay que multar la contaminación

acústica, también la visual.

SILVANO

Tiene una órbita de canelones.

GAVILÁN

¡Arrg, s...

CANTO XXVIII

Un paraíso nuevo cada díaporque “Noticia de última hora: el esforzarse no da frutos a todos.” Y bajo las arcadas,tras las tapias, el Palo Bubónico contagiasobre todo a los jóvenes que temen, más que nadael sudor y la fiebre del trabajo sin sueldo.Ricolf y Gangalot asomados al...

Égloga VII

El verano arrebata los jardines

con su humedad plomiza y castradora,

unos largos jardines de cipreses

del chalet de los tíos de Silvano.

Las sombras del caviar y del champán

retozan al clamor del oropel,

y un banquete de cifras soberanas

(estatua griega y columnata blanca)

cubre la corte de perlas preñadas.

GAVILÁN

Pues no veas...

Égloga VI

BELONA

Tú me subías la falda como nadie.

Tú entrabas por mis muslos como un ave,

ligero y firme, con un vuelo suave.

Belona, con rumor de caracola,

se repite estos versos sin aliento;

paseando, despacio, por la costa.

A veces, cuando calla, se detiene

a mirar cómo el mar borra sus pasos.

Vida del salvaje Roc VIII

Finalmente, el salvaje Roc echa abajo la puerta, irrumpe en la celda y la toma en sus brazos:

—Prô quina follia és aquesta?!

Ella, una sombra pálida de la que fuera Caterina, tiembla de pasión.

—R-Roc? Eres tú?

Apenas queda nada del chaval que la pidiera a la ventana del patio...

Muerte del viejo del guardacantón

Hace días que el viejo no está en el guardacantón. Después de muchos años, la esquina está vacía. Diría que sola. L'Aleix piensa, al pasar por su lado, que el viejo estará metido en su cama, tapado con mantas y con algo de fiebre. Le imagina una...

Pere, prometido

Toulouse-Lautrec, En la cama, 1892, detalle del muchacho.

«Prò... que no t'ho passes bé amb mi?» se cuestiona él sentado en sus tetas, con el pene en un puño y el pasmo en la cara.

Vida del salvaje Roc II-III

Escondido entre unas matas de romero, el Roc acecha el sueño del Ros, que sestea lo mismo a media mañana que a media tarde porque es un ganso a cualquier hora del día. Poco más allá, que es a un lado del camino, el Ros ha dejado...

Diálogo de la prometida y el prometido

Toulouse-Lautrec, Beso en la cama, 1892.

Aquestes coses… jo sé c'aquestes coses que fem ara, a tu, t'agraden prou, però jo penso que tot això que ara fem ho hauríem de parlar» y se pasa el dorso de la mano por la boca. También tiene salpicaduras de semén en la mejilla, en la...

Vida del salvaje Roc I

Cada mañana, de camino a la cantera, el Roc baja el trecho embarrado d'adroguers. Pasa por calderers de mala gana y cruza frente a la ventana que da al patio de los naranjos. La ventana que da al patio de los naranjos está sin reja y suele...

Romance imposible

Me dijiste en tu vernácula

tristes palabras de hiedra;

tristes, colgadas del muro

en tu vernácula lengua.

En aquel tiempo no pude

grabar en aquella piedra

algo más que nuestros nombres

durante la larga espera.

Hoy podrían ocurrírseme

—los años, la experiencia—

palabras, frases o...

Vida del salvaje Roc IV

Las mujerucas, esta mañana, tuercen casi todas por la calle d'adroguers en busca de la umbría prometida. El julio es caluroso cerca del medio día y, si se aventuran por la callejuela aquella, aunque esté imposible por causa de las obras, se vuelven de seguro con una...

Muerte del salvaje Roc

Redon, Tras la ejecución, 1877.

La cabeza de aquel hombre se le aparece a la hora de la cena. Mira el plato de sopa y la ve metida en su gavia, bruta y renegrida. Con los labios cosidos y la mirada perdida en el vacío. Con el cuello cortado y la carne...

L'Aldonça y la monja monstruosa

Lewis, The Monk, 1846, detalle de la monja ensangrentada.

después de aquello. Ya no dormirá. Se sabe en cama ajena y en casa extraña, lejos del hogar materno. Escruta las sombras. Palpa el silencio. No se ve ni se oye nada. Ahora abunda la quietud de la noche en el interior de la celda, pero la...

Soliloquio de lamentación o Los muchos deleites del Ferran

«Què és lo que vols, fillet?» lo pregunta la Pura en la puerta de su casa. El chaval se la mira con recelo. Dice, no obstante, «vinc per'xò» y ella le invita a pasar: «Dus els cuartos?». Hace que sí con la cabeza y se la...

Vida del salvaje Roc V

Antes había estado allí con una tal Carla, Camila o Carola. Lo recuerda bien, por las pecas en las tetas. Era de un rojo encendido y se ofrecía con gusto, la lengua muy jugosa y tierna fuera de la boca. Tuvieron que salir del local entre empujones...

Vida del salvaje Roc VII

Hay un rastro vivísimo de vísceras que lleva del vientre ensangrentado de la ermita a la hoguera. Los restos de la profanación están esparcidos por el suelo del descampado: patas de banco, pedazos del altar y pliegos de legajos que vuelan en la noche. El viento los...

La desdicha de la Remei o La determinación de los miserables II

Pichot Gironés, Mercat, 1906-11.

para nada. Dan las diez en el reloj de pared. Hoy era el día. Hoy tenía que ser el día. L'Enric vuelve la vista a los versos de la égloga primera. Afuera, las paredes son las mismas. Todo sigue igual. Ella no llega. Ella, que está por...

La leyenda de F

Quebrados de llorar, de tan cansados,

dejaron de mirar el campo inmenso

y retomaron el camino a casa.

Supo entonces que no regresaría,

paró sus pasos, se volvió un momento,

quería dar un último vistazo.

Lo acogió la ciudad en su bullicio,

el viejo río...

'Cause today I've found my friends...

Falsa elegía del verano del noventa y siete.

La dicha de la Remei o La determinación de los miserables I

Pichot Gironés, Escena de mercat, 1906-11.

Visto de fuera, l'Aleix no comprende a qué responde la dicha de la pobre Remei. Él ha llegado a su puesto de frutas huyendo de cierto aire sombrío que va tras sus pasos y ella solamente ha sabido responderle con una sonrisa sincera y franca: «Voldràs un...

El Carles y la supervivencia del Galemys pyrenaicus (caroli o no)

Genovart i Boixet, Pont romà sobre la riera de Caldes i cases del poble sobre el riu, 1920-35.

nada por más que busque. Hace días que el morro le dice que no se trata del Galemys pyrenaicus de manual. Ha descubierto algunos indicios que sustentan la existencia de un nuevo taxón. Si pudiera hacerse con un ejemplar, tendría en sus manos el holotipo que...

El luto del Mateu con hache intercalada

Preguntado por su mala cara, el Mateu responde «no res». El Mateu, con hache intercalada del latín Matthæus, se ha tenido siempre por un hombre digno, pasa que, de un tiempo a esta parte, va quedando menos del hombre que detenta la dignidad: «no puch amb la...

Las tribulaciones de la reina pía

Martínez de Ampiés, Libro del Anticristo, Burgos, Fadrique de Basilea, 1497, detalle de la estampa del folio 5 recto.

Lo hablan de cierta reina, muy pía. Yacía junto a su esposo, el rey, una tarde de alcoba cualquiera, y, a medida que el calor nupcial menguaba en sombras, la joven languidecía en pensamientos tristes, voces graves que huían apenas de entre sus labios, encarnados...

Umbrario

Investigación abierta de casos en el umbral. Colección de monstruosidades.

Muerte primera del Guiraut

Mariposas del olvido… Los pedazos de papel lanzados al aire se le antojan mariposas del olvido. La metáfora no es suya, desde luego. La habrá leído por ahí, a saber dónde, pero la pena, ¡ay, ésa!, pesa sólo en sus hombros de hombre por hacer. Piensa que...

CANTO XVIII

He pasado ya casi dos años con la voz

quebrada, con la voz olvidada en un' ánfora.

Ahora quiero cantar un canto, el más largo,

por una repentina nostalgia de Moledo,

porque tengo unas lágrimas y un hipo atravesado.

Y yo no sé si esto, recordando...

Aleix, aprendiz de herrero

Masriera, Pájaro de desván, 1898, detalle del retratado.

El amor le arde con fuerza en el pecho. Si mide su fuego con la quemazón en la piel, siente de pronto ternura por las cosas pequeñas del mundo.

Lo somni del mestre

los alumnos siguen escribiendo «in media res» con la bizantina, venía diciendo, cuando le llegaron voces que faltaban a su reputación como hebraísta: que si componedor de villanías, que si le va grande el arte mayor, que si amigo de catalanes… Y miraba las manzanas del manzano...

MALANDANZAS DEL LOBO CASCARRÓN Y DE LA NIÑA AURORA LANA

En el país de las muñecas,

años hará… ¡qué sé yo!

Vivió una niña de trapo

de puro y fino algodón.

Iba a casa de una amiga,

luego, las dos, de excursión.

Su madre le aconsejaba,

que su madre le advirtió:

"No hables con desconocidos

aunque den buena razón.

Las apariencias engañan

y acaban en...

La hija de Alcínoo

Dicen que el padre estaba medio loco

y de la madre nada se sabía.

La hermana todavía era muy joven

como para saber de su demencia.

La mayor de las hijas me encontró

tumbado frente al mar una mañana.

Nos estuvimos viendo varias horas

y luego...