poderna

CANTO XXVI

CARPE, sí, CARPE, lo que importa es CARPE.Todos en procesión al CARPE DIEM.Pero ella en casa, un ovillo grisde lágrimas.Un ovillo olvidado de caminoa las fiestas del CARPE, porque el novio,su primer novio para siempre fuea llevar a su amiga, a la fea.¿Y qué va a...

CANTO XXIII

En el casino oscuro, la negra lotería,

en el hogar de apuestas, dulce hogar, bienvenidos,

en el desenfreno

voraz de unos colmillos que devoran

los panoramas,

que...

CANTO XXIV

Quiero cantar la alegría del grillo

entre las zarzas negras de Moledo.

Pero Moledo no es un pozo de alegrías

aunque broten a veces como copos de nieve.

No. Moledo amamanta a sus becerros

con la leche amarilla de su teta gastada,

con su leche amarilla...

Vida del salvaje Roc VIII

Finalmente, el salvaje Roc echa abajo la puerta, irrumpe en la celda y la toma en sus brazos:

—Prô quina follia és aquesta?!

Ella, una sombra pálida de la que fuera Caterina, tiembla de pasión.

—R-Roc? Eres tú?

Apenas queda nada del chaval que la pidiera a la ventana del patio...

CANTO XXVII

Observa a su marido desmoronar los ojosallá arriba en la torre,mientras quita la tierra de las coles, las meteen el capazo, luego, las ordenaen el capazo, luego, coge de nuevo colesy les quita la tierra, de nuevo, luego, mirade nuevo hacia la torre, donde ya no...

Soneto mudo

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CANTO XXVIII

Un paraíso nuevo cada díaporque “Noticia de última hora: el esforzarse no da frutos a todos.” Y bajo las arcadas,tras las tapias, el Palo Bubónico contagiasobre todo a los jóvenes que temen, más que nadael sudor y la fiebre del trabajo sin sueldo.Ricolf y Gangalot asomados al...

Llibre dels homes

De omine o Llibre dit dels homes, Poderna, Josep R., sine die.

Edición en desarrollo de la obra de Josep R. a cargo de Ernesto Barroso.

Diálogo de la prometida y el prometido

Toulouse-Lautrec, Beso en la cama, 1892.

Aquestes coses… jo sé c'aquestes coses que fem ara, a tu, t'agraden prou, però jo penso que tot això que ara fem ho hauríem de parlar» y se pasa el dorso de la mano por la boca. También tiene salpicaduras de semén en la mejilla, en la...

Vida del salvaje Roc II-III

Escondido entre unas matas de romero, el Roc acecha el sueño del Ros, que sestea lo mismo a media mañana que a media tarde porque es un ganso a cualquier hora del día. Poco más allá, que es a un lado del camino, el Ros ha dejado...

O. en quince años

es su pie desnudo — la luz del sol en la arena de la playa estalla alrededor (estalla en mis ojos): antes el autobús, una cinta de noventa con sepultura, el bocata de tortilla en bancos de parque, el pelo bonito de las niñas bonitas (me acuerdo...

Quico, maestro forjador

Toulouse-Lautrec, Busto de hombre desnudo, circa 1882, detalle del hombre.

Luego hablaron de otro joven, un tal Francesc, que batía el hierro al rojo vivo y tenía el pecho fornido y caliente como el horno de la fragua.

Vida del salvaje Roc I

Cada mañana, de camino a la cantera, el Roc baja el trecho embarrado d'adroguers. Pasa por calderers de mala gana y cruza frente a la ventana que da al patio de los naranjos. La ventana que da al patio de los naranjos está sin reja y suele...

Le récit sans âme

hace que corre, como que escapa. Lleva una mano sobre el pecho (el escote) y no esconde una sonrisa blanca, muy grande. El Señor sale por la puerta de la cocina. No la busca (no la pretende): antes respira los prados, escucha la voz del maizal… Parece...

Vida del salvaje Roc IV

Las mujerucas, esta mañana, tuercen casi todas por la calle d'adroguers en busca de la umbría prometida. El julio es caluroso cerca del medio día y, si se aventuran por la callejuela aquella, aunque esté imposible por causa de las obras, se vuelven de seguro con una...

L'Aldonça y la monja monstruosa

Lewis, The Monk, 1846, detalle de la monja ensangrentada.

después de aquello. Ya no dormirá. Se sabe en cama ajena y en casa extraña, lejos del hogar materno. Escruta las sombras. Palpa el silencio. No se ve ni se oye nada. Ahora abunda la quietud de la noche en el interior de la celda, pero la...

Las ruinas

En este poblado ibero

hoy retumban las cortezas,

deshace el viento los muros

que yacen, toscos, por tierra.

Al sur se inclinan los pinos

y en el mar su verde mezclan,

entre sus muchas agujas

los rayos tibios se cuelan.

Otra vez voy paseando,

otra vez...

Vida del salvaje Roc V

Antes había estado allí con una tal Carla, Camila o Carola. Lo recuerda bien, por las pecas en las tetas. Era de un rojo encendido y se ofrecía con gusto, la lengua muy jugosa y tierna fuera de la boca. Tuvieron que salir del local entre empujones...

Vida del salvaje Roc VII

Hay un rastro vivísimo de vísceras que lleva del vientre ensangrentado de la ermita a la hoguera. Los restos de la profanación están esparcidos por el suelo del descampado: patas de banco, pedazos del altar y pliegos de legajos que vuelan en la noche. El viento los...

El cavaller i la dona santa

Cancionero General, Valencia, Jorge Costilla, 1514, letra capital ce.

anta la tórtola, prendida del laurel, a la tarde temprana, a la prima primavera que no ha de ser suya, y oscurece la voz, más triste. La umbría del jardín, cerrado por muros...

From P to P (again)

La verdad te supura por los ojos

y no puedes, no quieras, evitarlo.

Poeta, te devoran tus pupilas.

Pasarías sobre ellas tantas veces.

Les censuras la polla a tus alumnas

aunque te busquen, aunque se insinúen.

Pasarías sobre ellas tantas veces.

Les censuras tu carne, te...

La desdicha de la Remei o La determinación de los miserables II

Pichot Gironés, Mercat, 1906-11.

para nada. Dan las diez en el reloj de pared. Hoy era el día. Hoy tenía que ser el día. L'Enric vuelve la vista a los versos de la égloga primera. Afuera, las paredes son las mismas. Todo sigue igual. Ella no llega. Ella, que está por...

La dicha de la Remei o La determinación de los miserables I

Pichot Gironés, Escena de mercat, 1906-11.

Visto de fuera, l'Aleix no comprende a qué responde la dicha de la pobre Remei. Él ha llegado a su puesto de frutas huyendo de cierto aire sombrío que va tras sus pasos y ella solamente ha sabido responderle con una sonrisa sincera y franca: «Voldràs un...

Pere, prometido

Toulouse-Lautrec, En la cama, 1892, detalle del muchacho.

«Prò... que no t'ho passes bé amb mi?» se cuestiona él sentado en sus tetas, con el pene en un puño y el pasmo en la cara.

El Carles y la supervivencia del Galemys pyrenaicus (caroli o no)

Genovart i Boixet, Pont romà sobre la riera de Caldes i cases del poble sobre el riu, 1920-35.

nada por más que busque. Hace días que el morro le dice que no se trata del Galemys pyrenaicus de manual. Ha descubierto algunos indicios que sustentan la existencia de un nuevo taxón. Si pudiera hacerse con un ejemplar, tendría en sus manos el holotipo que...

Noches en Poderna

Barroso, Tierra III, 2007.

Novela. Memoria de las pequeñas criaturas. Prosa de costumbres.

El luto del Mateu con hache intercalada

Preguntado por su mala cara, el Mateu responde «no res». El Mateu, con hache intercalada del latín Matthæus, se ha tenido siempre por un hombre digno, pasa que, de un tiempo a esta parte, va quedando menos del hombre que detenta la dignidad: «no puch amb la...

Las tribulaciones de la reina pía

Martínez de Ampiés, Libro del Anticristo, Burgos, Fadrique de Basilea, 1497, detalle de la estampa del folio 5 recto.

Lo hablan de cierta reina, muy pía. Yacía junto a su esposo, el rey, una tarde de alcoba cualquiera, y, a medida que el calor nupcial menguaba en sombras, la joven languidecía en pensamientos tristes, voces graves que huían apenas de entre sus labios, encarnados...

Quería despojarme desta vida

Quería despojarme desta vida,

de sus cosas que son y no parecen,

de sus lánguidas voces que adormecen,

deste frustrado andar sin más salida.

Y no has querido verme en mi medida,

en mis muchas flaquezas que florecen,

tampoco cuando todos apetecen,

¿qué es lo que...

Muerte primera del Guiraut

Mariposas del olvido… Los pedazos de papel lanzados al aire se le antojan mariposas del olvido. La metáfora no es suya, desde luego. La habrá leído por ahí, a saber dónde, pero la pena, ¡ay, ésa!, pesa sólo en sus hombros de hombre por hacer. Piensa que...

La sagristia sota la volta grassa

Roís de Corella, Historia de Josef, Valencia, Alfonso de Orta, 1500, letra capital ele.

a noche se derrumba en la calle a las tres de la tarde. Negros nubarrones arruinan el cielo a su paso: llegan cargados de ira y con ánimo sedicioso. El tañido de la...

MALANDANZAS DEL LOBO CASCARRÓN Y DE LA NIÑA AURORA LANA

En el país de las muñecas,

años hará… ¡qué sé yo!

Vivió una niña de trapo

de puro y fino algodón.

Iba a casa de una amiga,

luego, las dos, de excursión.

Su madre le aconsejaba,

que su madre le advirtió:

"No hables con desconocidos

aunque den buena razón.

Las apariencias engañan

y acaban en...

Danza macabra

Aún no es tierra, humo y polvo, sombra;

y si será la tierra, poco importa.

Fulgores y lamentos, en la caja,

un millón de cristales negros

cubren las lágrimas.

Áridos azadones

están llamando a casa

(azada tras azada)

llaman y dicen voces...

Guiraut de la Escombrera

Casas, Retrato masculino, 1885, detalle del retratado.

Puede no parecerlo, pero el Guiraut puede ser un amante sufrido.

Soliloquio de lamentación o Los muchos deleites del Ferran

«Què és lo que vols, fillet?» lo pregunta la Pura en la puerta de su casa. El chaval se la mira con recelo. Dice, no obstante, «vinc per'xò» y ella le invita a pasar: «Dus els cuartos?». Hace que sí con la cabeza y se la...

De los nueve libros de Villena

Les bruixes catalanes, Los libros del cuentamiedos, 2009, grabado de la página 108.

Cuentan las viejas los círculos

alrededor del puchero,

invocando cada estrella,

y con ellas, a sus siervos.

En las aguas espumosas,

las burbujas chorreantes

se hinchan con cada verso,

revientan ruines e infames.

Desmenuzada osamenta

para maniatar los astros.

Si dan bien todas las vueltas,

desatarán a los trasgos.

Otra del sacerdote de Palencia

Entre...

CANTO XXII

Ya caen de las higueras frutos picoteados:

María entre las sombras del día los recoge,

encelada en las sombras, recortada en las ramas.

Malla angosta sus ojos, busca en el horizonte

sobre las negras lomas las estelas por venir,

los siglos por venir, los futuros aviones.

5

Número 30. Mensual. 125 PTS. La pintura (casi fotografía) de la hembra ocupa todo el alto de la portada. Aparece de frente, de tres cuartos, vestida con un corsé y unas braguitas no mucho más blancos que la piel de su cuello, hombros o pecho. No...

L'Encarnació y el hechizo del florentín

Tarde en la tarde, se aventura en el interior de aquella librería vieja y de viejo. El lugar se le antoja oscuro y polvoriento. Hay montones de libros por doquiera que mire y nadie que la atienda. Parece que está sola entre cientos de voces calladas. ¿Por...