poderna

Historia del viejo del guardacantón I

Bonaventura nació pobre. Fue en una mañana de primavera, en los tiempos en que se levantaban fábricas para el provecho de los hombres en los arrabales de la vieja Poderna. Lo recibieron con alegría. De tan buen humor estaba su padre, que tuvo la ocurrencia de ponerle...

CANTO XXVI

CARPE, sí, CARPE, lo que importa es CARPE.Todos en procesión al CARPE DIEM.Pero ella en casa, un ovillo grisde lágrimas.Un ovillo olvidado de caminoa las fiestas del CARPE, porque el novio,su primer novio para siempre fuea llevar a su amiga, a la fea.¿Y qué va a...

CANTO XXIII

En el casino oscuro, la negra lotería,

en el hogar de apuestas, dulce hogar, bienvenidos,

en el desenfreno

voraz de unos colmillos que devoran

los panoramas,

que...

CANTO XXIV

Quiero cantar la alegría del grillo

entre las zarzas negras de Moledo.

Pero Moledo no es un pozo de alegrías

aunque broten a veces como copos de nieve.

No. Moledo amamanta a sus becerros

con la leche amarilla de su teta gastada,

con su leche amarilla...

CANTO XXVII

Observa a su marido desmoronar los ojosallá arriba en la torre,mientras quita la tierra de las coles, las meteen el capazo, luego, las ordenaen el capazo, luego, coge de nuevo colesy les quita la tierra, de nuevo, luego, mirade nuevo hacia la torre, donde ya no...

Jettel que te quiero Jettel

Garcilaso de la Perra, Jettel que te quiero Jettel, Cerdanyola del Vallès, La Cesura, 2011.

Obras casi completas de Garcilaso de la Perra. Edición a cargo de Ernesto Barroso.

Danza macabra

Aún no es tierra, humo y polvo, sombra;

y si será la tierra, poco importa.

Fulgores y lamentos, en la caja,

un millón de cristales negros

cubren las lágrimas.

Áridos azadones

están llamando a casa

(azada tras azada)

llaman y dicen voces...

CANTO XXVIII

Un paraíso nuevo cada díaporque “Noticia de última hora: el esforzarse no da frutos a todos.” Y bajo las arcadas,tras las tapias, el Palo Bubónico contagiasobre todo a los jóvenes que temen, más que nadael sudor y la fiebre del trabajo sin sueldo.Ricolf y Gangalot asomados al...

La hija de Alcínoo

Dicen que el padre estaba medio loco

y de la madre nada se sabía.

La hermana todavía era muy joven

como para saber de su demencia.

La mayor de las hijas me encontró

tumbado frente al mar una mañana.

Nos estuvimos viendo varias horas

y luego...

Vida del salvaje Roc VIII

Finalmente, el salvaje Roc echa abajo la puerta, irrumpe en la celda y la toma en sus brazos:

—Prô quina follia és aquesta?!

Ella, una sombra pálida de la que fuera Caterina, tiembla de pasión.

—R-Roc? Eres tú?

Apenas queda nada del chaval que la pidiera a la ventana del patio...

Muerte del viejo del guardacantón

Hace días que el viejo no está en el guardacantón. Después de muchos años, la esquina está vacía. Diría que sola. L'Aleix piensa, al pasar por su lado, que el viejo estará metido en su cama, tapado con mantas y con algo de fiebre. Le imagina una...

Miquel, hombrecillo

Luego conoció al Miquel y el Miquel, con su cara llena de granos, insistió en llevarla al baile de la plaza y bailaron, y mucho, y el Miquel, con aquella manera suya de explicarse sin decir nada, le enseñó después, en la escalera que lleva del puente viejo al molino, que sus mamellas podían muy bien llevar a un hombre a...

Las ruinas

En este poblado ibero

hoy retumban las cortezas,

deshace el viento los muros

que yacen, toscos, por tierra.

Al sur se inclinan los pinos

y en el mar su verde mezclan,

entre sus muchas agujas

los rayos tibios se cuelan.

Otra vez voy paseando,

otra vez...

Vida del salvaje Roc II-III

Escondido entre unas matas de romero, el Roc acecha el sueño del Ros, que sestea lo mismo a media mañana que a media tarde porque es un ganso a cualquier hora del día. Poco más allá, que es a un lado del camino, el Ros ha dejado...

Diálogo de la prometida y el prometido

Toulouse-Lautrec, Beso en la cama, 1892.

Aquestes coses… jo sé c'aquestes coses que fem ara, a tu, t'agraden prou, però jo penso que tot això que ara fem ho hauríem de parlar» y se pasa el dorso de la mano por la boca. También tiene salpicaduras de semén en la mejilla, en la...

CANTO XXV

En la charca el crepúsculo empalaga las aguas:

la rana busca el beso, los novios el nenúfar,

el mosquito perturba la calma de la balsa,

la antigua dinastía de los grillos inunda

el aire con sus trovas, va inundando el tiempo

y suena la mandanga.

Da...

Égloga III

Noche cerrada, sudorosa y cálida.

Silvano y Gavilán en la penumbra

y de espaldas al mar, se van fijando

en las gentes que pasan de paseo

mientras esperan, con ansias, a Marco

recostados en hondas reflexiones.

GAVILÁN

Si hay que multar la contaminación

acústica, también la visual.

SILVANO

Tiene una órbita de canelones.

GAVILÁN

¡Arrg, s...

Vida del salvaje Roc I

Cada mañana, de camino a la cantera, el Roc baja el trecho embarrado d'adroguers. Pasa por calderers de mala gana y cruza frente a la ventana que da al patio de los naranjos. La ventana que da al patio de los naranjos está sin reja y suele...

3

Nueva entrega de la colaboración especial entre los maestros de lo fantástico J. J. Plans (Gijón, 1943), periodista, escritor y presentador de radio, y J. Boix (Badalona, 1945), artista polifacético, autor de las historias Penny (1975), La cautiva de Zork (1976) y La boda de Monique...

Vida del salvaje Roc IV

Las mujerucas, esta mañana, tuercen casi todas por la calle d'adroguers en busca de la umbría prometida. El julio es caluroso cerca del medio día y, si se aventuran por la callejuela aquella, aunque esté imposible por causa de las obras, se vuelven de seguro con una...

L'Aldonça y la monja monstruosa

Lewis, The Monk, 1846, detalle de la monja ensangrentada.

después de aquello. Ya no dormirá. Se sabe en cama ajena y en casa extraña, lejos del hogar materno. Escruta las sombras. Palpa el silencio. No se ve ni se oye nada. Ahora abunda la quietud de la noche en el interior de la celda, pero la...

CANTO XX

Natalia sale, cola de caballo,

del gimnasio, fatiga y hormonas

del crecimiento, dulces proteínas,

también dulcísimos aminoácidos,

deleite de fatiga, y el descanso

del guerrero.

En casa está su novio amodorrado,

leyendo un tocho inglés, palabras raras,

versos dice que son, paridas le parecen.

Le preocupa...

Soliloquio de lamentación o Los muchos deleites del Ferran

«Què és lo que vols, fillet?» lo pregunta la Pura en la puerta de su casa. El chaval se la mira con recelo. Dice, no obstante, «vinc per'xò» y ella le invita a pasar: «Dus els cuartos?». Hace que sí con la cabeza y se la...

Vida del salvaje Roc V

Antes había estado allí con una tal Carla, Camila o Carola. Lo recuerda bien, por las pecas en las tetas. Era de un rojo encendido y se ofrecía con gusto, la lengua muy jugosa y tierna fuera de la boca. Tuvieron que salir del local entre empujones...

Vida del salvaje Roc VII

Hay un rastro vivísimo de vísceras que lleva del vientre ensangrentado de la ermita a la hoguera. Los restos de la profanación están esparcidos por el suelo del descampado: patas de banco, pedazos del altar y pliegos de legajos que vuelan en la noche. El viento los...

Ferran, chaval

Domingo, Els jugadors, 1920, detalle de un chaval.

Él la mete toda y se sacude un poco, por desquitarse. Ella ronronea algún «carinyo» que otro y se sale, como acostumbra, al balcón un rato. Él, entre tanto, ha perdido el brío que lo traía bufando. Ella piensa en pinzar los geranios. Él se acuerda de su mujer: «No puc».

La desdicha de la Remei o La determinación de los miserables II

Pichot Gironés, Mercat, 1906-11.

para nada. Dan las diez en el reloj de pared. Hoy era el día. Hoy tenía que ser el día. L'Enric vuelve la vista a los versos de la égloga primera. Afuera, las paredes son las mismas. Todo sigue igual. Ella no llega. Ella, que está por...

Soneto mudo

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La dicha de la Remei o La determinación de los miserables I

Pichot Gironés, Escena de mercat, 1906-11.

Visto de fuera, l'Aleix no comprende a qué responde la dicha de la pobre Remei. Él ha llegado a su puesto de frutas huyendo de cierto aire sombrío que va tras sus pasos y ella solamente ha sabido responderle con una sonrisa sincera y franca: «Voldràs un...

A L (en su niebla)

¿Qué quedó del amor, qué del olvido?

Sé que se lo has dicho con el viento, con las nubes, con el tiempo.

Te lo digo sin versos.

Sé que se lo dijiste en la mejilla, en el cuello y de rodillas.

Todos sabemos por tu bigote...

El Carles y la supervivencia del Galemys pyrenaicus (caroli o no)

Genovart i Boixet, Pont romà sobre la riera de Caldes i cases del poble sobre el riu, 1920-35.

nada por más que busque. Hace días que el morro le dice que no se trata del Galemys pyrenaicus de manual. Ha descubierto algunos indicios que sustentan la existencia de un nuevo taxón. Si pudiera hacerse con un ejemplar, tendría en sus manos el holotipo que...

El luto del Mateu con hache intercalada

Preguntado por su mala cara, el Mateu responde «no res». El Mateu, con hache intercalada del latín Matthæus, se ha tenido siempre por un hombre digno, pasa que, de un tiempo a esta parte, va quedando menos del hombre que detenta la dignidad: «no puch amb la...

Las tribulaciones de la reina pía

Martínez de Ampiés, Libro del Anticristo, Burgos, Fadrique de Basilea, 1497, detalle de la estampa del folio 5 recto.

Lo hablan de cierta reina, muy pía. Yacía junto a su esposo, el rey, una tarde de alcoba cualquiera, y, a medida que el calor nupcial menguaba en sombras, la joven languidecía en pensamientos tristes, voces graves que huían apenas de entre sus labios, encarnados...

Como ellos

Me estoy marchando solo, como ellos

también solos un día se marcharon.

Todavía estaréis aquí unos años.

Vosotros que sabéis que así me muero,

nunca dejéis de sonreír un ápice,

aunque la náusea os cabalgue el vientre

o el vientre se encabrite en el recuerdo.

Y...

Flor varia de leyendas

Puvis de Chavannes, Otoño, 1865.

Odre viejo de cuentos. Postales del barrio.

Muerte primera del Guiraut

Mariposas del olvido… Los pedazos de papel lanzados al aire se le antojan mariposas del olvido. La metáfora no es suya, desde luego. La habrá leído por ahí, a saber dónde, pero la pena, ¡ay, ésa!, pesa sólo en sus hombros de hombre por hacer. Piensa que...

Catarina, emparedada

Induno, Pane e lagrime, 1855, detalle de una mujer.

Y se mira su figura empobrecida. Es más pequeña, más enjuta y más frágil. Parece que vaya a quebrarse en un montoncito de huesos. Parece cerca de hundirse en una fosa sepulcral. Al Roc le causa horror el paño del hábito.

MALANDANZAS DEL LOBO CASCARRÓN Y DE LA NIÑA AURORA LANA

En el país de las muñecas,

años hará… ¡qué sé yo!

Vivió una niña de trapo

de puro y fino algodón.

Iba a casa de una amiga,

luego, las dos, de excursión.

Su madre le aconsejaba,

que su madre le advirtió:

"No hables con desconocidos

aunque den buena razón.

Las apariencias engañan

y acaban en...

La sagristia sota la volta grassa

Roís de Corella, Historia de Josef, Valencia, Alfonso de Orta, 1500, letra capital ele.

a noche se derrumba en la calle a las tres de la tarde. Negros nubarrones arruinan el cielo a su paso: llegan cargados de ira y con ánimo sedicioso. El tañido de la...