poderna

Las tribulaciones de la reina pía

Martínez de Ampiés, Libro del Anticristo, Burgos, Fadrique de Basilea, 1497, detalle de la estampa del folio 5 recto.

Lo hablan de cierta reina, muy pía. Yacía junto a su esposo, el rey, una tarde de alcoba cualquiera, y, a medida que el calor nupcial menguaba en sombras, la joven languidecía en pensamientos tristes, voces graves que huían apenas de entre sus labios, encarnados...

MALANDANZAS DEL LOBO CASCARRÓN Y DE LA NIÑA AURORA LANA

En el país de las muñecas,

años hará… ¡qué sé yo!

Vivió una niña de trapo

de puro y fino algodón.

Iba a casa de una amiga,

luego, las dos, de excursión.

Su madre le aconsejaba,

que su madre le advirtió:

"No hables con desconocidos

aunque den buena razón.

Las apariencias engañan

y acaban en...

La Llovera d'en Manolo

Hugué, La Llovera, 1910.

Ahí llega la vieja Llovera, la vieja hedionda y la vieja huraña, con su pañuelo en la cabeza y la escarcha de años en el mantón. Entra al nuevo siglo como un vestigio antiguo, como un pedazo de otro tiempo que abandona la corriente en la...

El largo invierno del doctor Morros

Gotas de lluvia en el cristal de la ventana. El doctor Morros hace un rato que no lee. Sigue meditabundo. Le duele la res publica que a todos concierne. Mira las llamas de la hoguera en mitad de la plaza y se vuelve a cuestionar sus pasos...

Anagnórisis de los dos amigos o El encuentro del bachiller Joan Pere con el Guiraut de la Escombrera

cavilaciones como las callejuelas aquellas. Tenebrosas, tortuosas, arcaizantes. Camina, sin embargo, porque, leyendo de mala gana cierto pliego que estuvo de moda hace ya unos años, ha dado con la manera de robarle un beso a su Aldonça: el bachiller Joan Pere necesita con urgencia un ejemplar...

'Cause today I've found my friends...

Falsa elegía del verano del noventa y siete.

Muerte primera del Guiraut

Mariposas del olvido… Los pedazos de papel lanzados al aire se le antojan mariposas del olvido. La metáfora no es suya, desde luego. La habrá leído por ahí. Pero la pena, ¡ay, ésa!, pesa sólo en sus hombros de hombre por hacer. Piensa que el Macías, al...

Conciencia de objetor

En tu pecho recuerda mi mejilla

a menudo el fragor de la batalla,

ruido de cascos, silbidos de lanzas,

y la curva del cielo, otras noches.

Recuerda en el rumor de tus latidos

las hileras de cuerpos enfriándose,

gritando...

Panorama del llano

Al viejo edificio se accedía bajando unas escaleras. Esto, desde la calle de no sé qué general. Un primer chorro de agua, en una fuente, te recibía llegando al rellano y un segundo tramo de escaleras te dejaba frente a una de las puertas de entrada. La...

Diálogo de la prometida y el prometido

Aquestes coses… jo sé c'aquestes coses que fem ara, a tu, t'agraden prou, però jo penso que tot això que ara fem ho hauríem de parlar» y se pasa el dorso de la mano por la boca. También tiene salpicaduras de semén en la mejilla, en la...

La cripta de G

Noches zurdas y viejas correrías

en un sótano-piso adolescente,

noches desparramadas, verborreicas,

las orejas alerta, la nariz

puntiaguda y certera,

los dedos como zorros alborotan

las faldas más bien cortas

de las alegres páginas de alguna

jovencita gramática europea.

Todavía las ves con claridad,

paladeas la...

De los nueve libros de Villena

Les bruixes catalanes, Los libros del cuentamiedos, 2009, grabado de la página 108.

Cuentan las viejas los círculos

alrededor del puchero,

invocando cada estrella,

y con ellas, a sus siervos.

En las aguas espumosas,

las burbujas chorreantes

se hinchan con cada verso,

revientan ruines e infames.

Desmenuzada osamenta

para maniatar los astros.

Si dan bien todas las vueltas,

desatarán a los trasgos.

Otra del sacerdote de Palencia

Entre...

Parlamento del Macías y el bebedizo de orines de lobisome

Sabe, oh pueblerino, que'l Macías ya penaba de amor en su más tierna juventud. Andaba sin norte el día que la vio por primera vez: era la judía, ojos verdes, más bonita del barrio. Llevaba la fruta roja en el cesto y el cabello, recogido bien alto...

El ojo de la cerradura (en blanco y negro)

Mientras oía restallar (la lengua en el paladar), dudaba si volver a mirar… porque veía, sin mirarlos, los vivos bocados o la pasta mojada, ya sin forma, entre los dientes, y no, no se atrevía a volver sobre sus pasos. Ni de reojo. Repasaba, eso sí, los...

El jardín de S

Descorres las cortinas del salón

y abres el ventanal que besa el patio,

un jardín boquiabierto, lo llamaste,

un eco mustio en esta aciaga hora.

Acostados los niños, todo queda

inmóvil y en silencio, en penumbra.

Sentada bajo el sauce, abrazada

por su gruesa...

Soliloquio de lamentación o Los muchos deleites del Ferran

«Què és lo que vols, fillet?» lo pregunta la Pura en la puerta de su casa. El chaval se la mira con recelo. Dice, no obstante, «vinc per'xò» y ella le invita a pasar: «Dus els cuartos?». Hace que sí con la cabeza y se la...

CANTO XII

Nubes como rebaños espesos de compresas.

La señora en su espléndida ligereza de blusa,

de camisola abierta, asomada al balcón.

Un día callarán mis versos, tal vez sea

un día triste, quién sabe, las circunstancias

habrán de silenciarlos, borrarán su sentido.

La señora, sus piernas perfectamente...

Las lentejas de la Immaculada

La Immaculada quiere y no quiere tener hijos. Si pierde la cuenta de las lentejas que lleva cribadas, quiere dos niños rubios y gordos como un pan de pagès. Si repara en el número de los granos podridos, no los quiere ni ver: ni a los...

Las cavilaciones del bachiller Joan Pere

Desque el Guiraut abriese la boca para soltar aquello de «la Bertrana, si jo hi vaig, me fa una palla quan li dic versos d'amor», el bachiller Joan Pere se debate fuertemente sobre la quaestio en cuestión: ¿pandémica o celeste? Su amor hacia l'Aldonça es blanco. Si...

O. en quince años

es su pie desnudo - la luz del sol en la arena de la playa estalla alrededor (estalla en mis ojos): antes el autobús, una cinta de noventa con sepultura, el bocata de tortilla en bancos de parque, el pelo bonito de las niñas bonitas (me acuerdo...

El hombre de Na Celia en tres sueños

que no busquis marit. Ets una dona formosa i no cap a la teva natura la manca d'home al llit. Tens molt de bé a dintre, a les cames i al ventre, i més a sota, i no fóra bo que ho tanquessis tot al viure i...

L'Encarnació y el hechizo del florentín

Tarde en la tarde, se aventura en el interior de aquella librería vieja y de viejo. El lugar se le antoja oscuro y polvoriento. Hay montones de libros por doquiera que mire y nadie que la atienda. Parece que está sola entre cientos de voces calladas. ¿Por...

Eulàlia, la bella

Sebastian Brant, Stultifera navis, Basel, Johann Bergmann, 1498, detalle del grabado atribuido a Albrecht Dürer.

Ahí, donde la véis, arrancaba fuego a las piedras que la veían pasar [...] ¡Oh, la Eulàlia! Miradla bien... ¡Qué viva la vida en ella, verdá?

El sueño del Bernat

En el camino de vuelta a casa, se ha parado a coger unos espárragos y unas piñas y, como no ha encontrado bonitas las flores del campo, se ha llevado unas ramitas de romero para su mujer. Hace días que la ve un tanto pachucha, como triste...

Jettel que te quiero Jettel

Garcilaso de la Perra, Jettel que te quiero Jettel, Cerdanyola del Vallès, La Cesura, 2011.

Obras casi completas de Garcilaso de la Perra. Edición a cargo de Ernesto Barroso.

Martirio de la Magdalena

Camina por las calles desiertas. Pasa ante puertas y ventanas cerradas al frío. Busca un número y un piso. No da con el sitio. Tampoco ve a nadie. No queda un alma. Enero está helando desde primera hora de la mañana y no cabe otra cosa en...

Las lecciones de l'Encarnació

Se añora de hace un rato, cuando estaba metida en la cama y el sol, muy perezoso, se colaba por la ventana de su habitación. Las sábanas le estaban haciendo mucho bien desque la despertara el ruïdo de la hora fabril que lleva a la gente...

Canción de lluvia para armonio y dos voces

Felixmüller, Liebespaar von Dresden, 1928, detalle de la pareja.

Hace poco caminaban por las calles cerradas y antiguas de la vieja Poderna, llevados por el gozo de haberse encontrado. Iban en paz, felices y en secreto. Ni ella había salido a buscarle, ni él la estaba esperando en un banco de cierta vía conocida de los...

Canción de la dulce Bertrana

Desque le hablara su padre muy serio, que busca no encontrar si anda por ahí con las amigas: «Niña, mira bien lo que te digo, que, viéndote crecer, temo no estar a tiempo de repetírtelo más que una vez… Una sola, y no más. Mira esta mano...

La vuelta de l'Aleix

L'Aleix se patea las llambordes del casco antiguo a media mañana de un martes cualquiera y no repara ni en las meadas, ni en las pintadas, ni en los rotos de las paredes. Está enamorado y apenas toca el suelo que pisa. No hay cielo en las...

Albada del taller den Quico

A él, lo que le gusta es lo que viene justo después de correrse, cuando se echan uno junto al otro y dejan pasar la urgencia de la carne y de la esperma, por fin derramada. No se lo ha dicho nunca a nadie, es algo as...

Algunas noches de julio

Barroso, Algunas noches de julio, 2019, en base a la «Vista de l'edifici» de Pladevall i Font de 1988.

Incluye tres capítulos de «Los misterios del castillo».

La puta Pura

oooh, és prou freda». «Passa de Tots Sants, fill meu». «Ves… ves amb compte» y la Pura le lava entonces los huevos. A decir verdad, el agua de la palangana está helada. La propia habitación lo está. «Llestos», le suelta cuando acaba, y comienza a quitarse la...

Roc, bandido

Redon, Tras la ejecución, 1877.

Del salvaje Roc se decía que tomaba lo que quería cuando quería y que lo tomaba, si lo quería, a fuerza de cuchillo. Mataba. Mataba sin dudarlo y mataba porque quería matar.

El recuerdo de la Juliana bajo la escalera que lleva del puente viejo al molino

Piensa, al masturbarse en el hueco de la escalera que lleva del puente viejo al molino, en la libertad que la movía a levantar los pies en el aire y dejarse penetrar por aquel pene humilde y suyo. Él, que embestía como un bestia, se vaciaba en...

Muerte del salvaje Roc

Redon, Tras la ejecución, 1877.

La cabeza de aquel hombre se le aparece a la hora de la cena. Mira el plato de sopa y la ve metida en su gavia, bruta y renegrida. Con los labios cosidos y la mirada perdida en el vacío. Con el cuello cortado y la carne...

Fábula de don Hurón y el burrico Manuel

Es esta la fábula de don Hurón que sale a la mañana al jardín con su sombrero de copa y se encuentra comiendo las sus margaritas al burrico Manuel que lleva malos pelos, pocas pulgas y la taleguilla...

Los ojos de P

Una réplica enjuta y desvaída,

tus señoritas blancas, eternas señoritas,

señoritas cualesquiera de los tiempos posibles.

Suena en la radio Bowie for one day,

nos sentimos con fuerzas de seguir tu mirada

la vida hecha cartones we could be heroes just

por el hecho de estar...

La fiebre de l'Enric Clotet

porque lleva días pensando en ella. Le arden las entrañas. Se quema de mala manera. Y no sabe dónde meterse. Puede ocupar su tiempo con sonetos del Renacimiento o puede tropezar largamente en abruptos consonantes palaciegos, pero su pensamiento vuelve con naturalidad a su cauce y la...