Terror y pesadilla del caballo

I

descuida si insisto en la palabra cáncer, si digo muerte a menudo, si crees que persisto en la náusea, en sus muchos vértigos. yo tropiezo en mis huesos. yo, angustia mordida. yo, reflejo descarnado entre los papeles delgados y un susurro (que no una brisa) al final de todo. no más que aire (los cuerpos devorados y escupidos sobre las aceras): el tintineo solo por las calles.

llega el tren. sale.

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2006