Terror y pesadilla del caballo

V

una pistola
abierta sobre la mesa del salón
un salón sombrío y la lluvia
en los cristales

una navaja
abierta en las esquinas de diciembre
en los adoquines mojados en
los ojos llagados de sal

yo los vi subir por los troncos aquella mañana
fueron todos hasta las hojas hacia la luz

entonces ―recuerdo―
sufrías aquella extraña fiebre
fiebre rara fiebre fría
de los desvanes

yo
quise comprarte unos dulces
pero por un descuido la ventana
estuvo abierta todo el tiempo

la rodilla
no dejó de supurar en todo el verano
el tedio resbalaba por las paredes
mi dedo por tu clavícula

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2006-2007