Manel de les Anxoves

Gutiérrez Solana, Marinero con cesto, 1930, detalle del marinero.

[...] la Eulàlia estaba entonces casada con el Manel de les Anxoves, el Manel que decían el Calçasses y que pasaba por un hombre bueno y esforzado, que es lo que era, amén de un pobre diablo, pues no dejaba de viajar dejándola a ella sola y triste en casa.

Parlamento de los pechos de la bella Eulàlia

Sebastian Brant, Stultifera navis, Basel, Johann Bergmann, 1498, grabado atribuido a Albrecht Dürer.

De bien seguro, habréis oído hablar de los pechos de la bella Eulàlia… ¡Son célebres en el lugar! ¿Pero qué sabréis vosotros, ahora! Ahí, donde la véis, arrancaba fuego a las piedras que la veían pasar… y yo que, con mirarla, la recuerdo… ¡Benditos mis ojos y...