Eulàlia, la bella

Sebastian Brant, Stultifera navis, Basel, Johann Bergmann, 1498, detalle del grabado atribuido a Albrecht Dürer.

Ahí, donde la véis, arrancaba fuego a las piedras que la veían pasar... y yo que, con mirarla, la recuerdo... ¡Benditos mis ojos y bendita la memoria de aquellos días! ¡Oh, la Eulàlia! Miradla bien... ¡Qué viva la vida en ella, verdá?

Parlamento de los pechos de la bella Eulàlia

Sebastian Brant, Stultifera navis, Basel, Johann Bergmann, 1498, grabado atribuido a Albrecht Dürer.

De bien seguro, habréis oído hablar de los pechos de la bella Eulàlia… ¡Son célebres en el lugar! ¿Pero qué sabréis vosotros, ahora! Ahí, donde la véis, arrancaba fuego a las piedras que la veían pasar… y yo que, con mirarla, la recuerdo… ¡Benditos mis ojos y...