poderna

17 de enero de 1986

…y veía la cara de su hermano, la de los ojos vaciados, pegada en una tuerca, como si fuera de plastilina, y daba vueltas (como todas las máquinas del mundo) y no se reía, ni nada, que estaba muy fea y daba un poco de asco...

14 de enero de 1986

Las vueltas en la moto (las calles nocturnas, los coches aparcados, las aceras vacías) habían ido cebando la peor de las ideas que había tenido aquella noche, que había sido (casi-casi) la primera de todas. El Rafa se había pasado más de dos horas buscando razones para...

20 de diciembre de 1985

Las seis menos cuarto y la Laia no aparecía. El Míguel la estaba esperando en un banco de la plaza del caracol, a la sombra del esqueleto de la moixera, y no podía dejar de menear la pierna (arriba y abajo, arriba y abajo...

13 de enero de 1986

La Concha (aquella mañana clara del lunes trece de enero de 1986) estaba alegre porque sí. Que su amante, el Carlos, se hubiese comportado como un caballero y se hubiese pasado la noche en el sofá del salón (con un ojo abierto y un...

La font de l'escala

Cancionero General, Valencia, Jorge Costilla, 1514, letra capital ce.

onsumados, el uno en brazos del otro, yacían más tranquilos, más hermosos. Ya fuera en la huerta de frutos abotargados o en el pajar, departían sobre el amor — preferían, con todo, su escondite en la dehesa, cenador natural entre fresnos floridos, donde murmulla la fuente el...

7 de noviembre de 1985

—Pelopo!

—Tu padre, tapón!

El pelopo era el Míguel y el tapón de botella, el Pedro. Dos buenos amigos del 7ºC que se despedían, como casi cada tarde, hasta el día siguiente (en aquella ocasión, un viernes). El Dani V., que volvía del cole con ellos, devolvió el...

12 de enero de 1986

Fuera, en la noche del invierno, cuando la sombra y el frío se confunden en una sola cosa, como algo que no considera la vida, como algo que se aparece al hombre de un modo horrible y hostil, un coche (un seat ritmo color ceniza) entró en...

El puig de la Creu

leyendo sus cartas, recuerda al viejo Berceo en su celda, sobre su escritorio: con su pluma en la mano y la mirada perdida, iba por el cielo, tras el vuelo del gorrioncillo que piase sobre el claro de la ventana el vocablo aquel que andaba buscando. «Acidente...

El duende de Gallifa

Mala lluna. Recull de contes gòtics i altres fantasies, Sant Celoni, El molí vell, 2011.

«El duende de Gallifa» en Mala lluna. Recull de contes gòtics i altres fantasies, Sant Celoni, El molí vell, 2011.

5 de enero de 1986

El Rafa le pilló un cigarrito a l'Anton, «je», y le dijo que no, que él no conocía de nada a aquella pobre pava. Después (después de pensarlo y de decirlo) se quedó muy callado, como pensativo. Ponía los ojos en cualquier parte y trataba de acordarse...

2 de enero de 1986

El día dos todo el mundo volvía a comer pan. El Juan tenía que abrir de nuevo la panadería (otro año más, otro mes más, otro jueves más) y, sin embargo, no le quitaba un ojo de encima a las agujas del reloj, en la pared de...

Marieta, condenada de Malpas

Vidal, Autorretrato, 1899, detalle de la retratada.

De camino a la prisión donde canta la calandria y responde el ruiseñor, la Marieta se acuerda de la vida cabrera que no vivió.

31 de diciembre de 1985

—Papa…

—Qué?

—Sabes qué?

—Qué?

—Otro día, si acierto todas las letras, me darán unas gafas.

El Carlos no quiso sacarla de su error por nada del mundo. Si su hija Olga quería pensar que unas gafas eran un premio, no pensaba discutírselo (además, además, le daba mucha pena tener que...

El boch de vall

ploran, se gità en terra dién: «Ho Déus mot aut, perdona a mi peccador per so cor l'ornament d'una fol femma en un dia de tota la mia vida ha sobrada tota la mia certessa; aquel hornament d'aquela fol femna me confondrà davant («tanta calor»)

21 de diciembre de 1985

Quince minutos antes del solsticio de invierno de 1985, alguien llamó al timbre del telefonillo del tercero segunda del número siete de la calle Balmes. El Rafa estaba en su cuarto fumándose un piti, tan de guays, mientras se escuchaba una cinta casete de punk rock hardcoreta...

L'Aldonça y el amor de los brutos

desnudos, sobre el musgo. Tiene unos dedos muy redonditos, como graciosos. Le da lástima ponerlos en la roca viva de la gruta. Está cubierta de una capita de baba fría, muy asquerosa. Debe de ser agua, pero no ves de dónde mana. Espera. Si das un paso...

15 de diciembre de 1985

La plutonía, al final, era una puerta. Pero no era una puerta al uso, «no te vayas a creer» (ella había dicho «vulgar» en vez de «normal y corriente»). El Juan la oía parlotear de lejos. Le costaba entender las cosas que estaba hablando (y tampoco tenía...

Rera la tàpia

Roís de Corella, Historia de Josef, Valencia, Alfonso de Orta, 1500, letra capital ele.

os sipiajos, cada vez más pequeños, se perdían en la salvajura de cañas, zarzas y cantos rodados, al fondo. Rara vez rompían en ondas el caudal miserable de la riera y, más tarde que pronto, la altura volvía a ser la misma de siempre, y aburría, como...

L'Encarnació y el hechizo del florentín

Tarde en la tarde, se aventura en el interior de aquella librería vieja y de viejo. El lugar se le antoja oscuro y polvoriento. Hay montones de libros por doquiera que mire y nadie que la atienda. Parece que está sola entre cientos de voces calladas. ¿Por...

Historia del viejo del guardacantón

Bartholomaeus Anglicus, De propietatibus rerum en romance, Toledo, Gaspar de Ávila, 1529, detalle de la estampa del folio K4v, y Les bruixes catalanes, Los libros del cuentamiedos, 2009, grabado de la página 99.

Folletín donde se narra la vida del podernita Bonaventura.

4 de diciembre de 1985

El Carlos daba vueltas con el coche por no darle vueltas a la cabeza. Aquella noche del tres al cuatro de diciembre de 1985, no tenía que pasarse a por más bidones a Kastol y, sin embargo, le había dicho a su mujer que tenía «que hacer...

7 de diciembre de 1985

Había días que le chocaba lo guarros que podían llegar a ser los jóvenes. A su edad, podían meterse borrachos (o como fuera) en la cama y dormir del tirón diez u once horas. La Raquel, aquello, lo perpetraba a la perfección. Se olvidaba de todo al...

11 de diciembre de 1985

Mientras los otros jugaban a la pelota como si no pasara nada en el mundo (lo que venía siendo su puto pueblo de mierda), el Míguel se castigaba la mollera a la sombra de un pino. Después de que vieran lo que había dentro de...

Fábula de don Hurón y el burrico Manuel

Es esta la fábula de don Hurón que sale a la mañana al jardín con su sombrero de copa y se encuentra comiendo las sus margaritas al burrico Manuel que lleva malos pelos, pocas pulgas y la taleguilla sin...

23 de noviembre de 1985

La mala hostia del Juan P. era tan negra (al menos, al menos) como la noche misma. No había podido aparcar la furgonetilla en todo Climent Humet (con lo larga que era la calle) y había tenido que dar vueltas por el barrio como un idiota para...

Roc, bandido

Redon, Tras la ejecución, 1877.

Del salvaje Roc se decía que tomaba lo que quería cuando quería y que lo tomaba, si lo quería, a fuerza de cuchillo. Mataba. Mataba sin dudarlo y mataba porque quería matar.

20 de noviembre de 1985

Después de dejar a su hija en el cole, la Concha no quiso volver sola a su casa. Hacía ya algunos días que se daba una vuelta por el pueblo, con cualquier pretexto, antes de regresar a su antiguo caserón a las afueras de Sant Mena. Aquella...

Algunas noches de julio

Barroso, Algunas noches de julio, 2019, en base a la «Vista de l'edifici» de Pladevall i Font de 1988.

Incluye tres capítulos de «Los misterios del castillo».

22 de noviembre de 1985

A la Toya le gustaba, sobre todo, saberse con el semen dentro. Ponía los pies en el aire y dejaba que el ruido se fuera apagando poco a poco. Acababan de follar después de toda una semana de trabajo. El Carles se había sentado a un lado...

28 de noviembre de 1985

Si al menos fuese una pesadilla, se podría despertar. Y, si no pudiera ver tan bien las letras de los nombres en la pared, sabría que allí estaba pasando algo raro. Sabría que estaba soñando. Sabría, al menos, que estaba dormidito en la cama y que no...

19 de noviembre de 1985

La Loli, de vez en cuando, se giraba y le miraba a los ojos, por ver si seguía ahí, con ella. Iban cogidos de la mano por la calle, como dos enamorados. Cualquiera que los hubiese visto pasar habría pensado que eran una pareja de chavalitos alocados...

El rapte de la doncella

Amades, Costumari català, Barcelona, Salvat Editores, 1950, tomo I, página 798, grabado de «Jacinto del Castillo».

Era nit als camins,

gola de llop ben negra.

Era la nit més fosca,

sens lluna, sens estrelles.

Un trot sortí del poble,

el trot d'una tempesta.

Era el salvatge Roc,

va fugint per la llera.

Esglais i crits i torxes

i més cavalls i fressa,

prò com un tro cavalca,

com un'ànima en pena,

i els bons...

16 de noviembre de 1985

Bien mirado, l'Anton M. no sabía dónde había metido los últimos días de su vida. Seguía, de algún modo, detrás de las cortinas del salón, esperando. Había ido a currar sin falta. Había dormido sus horas. Había comido lo de siempre. Y, después de todo...

El misterio de Sant Mena

Reja, Paseo del castillo de Sentmenat, 2011.

Elegía de terror.

O. en quince años

es su pie desnudo — la luz del sol en la arena de la playa estalla alrededor (estalla en mis ojos): antes el autobús, una cinta de noventa con sepultura, el bocata de tortilla en bancos de parque, el pelo bonito de las niñas bonitas (me acuerdo...

15 de noviembre de 1985

Pasadas las nueve y cuarto de la mañana, la Concha (Conchi para los amigos) se puso a fregar los platos que tenía acumulados en la pica. Se le habían juntado las cacharros de la cena con las tazas del desayuno. Abrió el agua, echó un chorrito de...

Teo, esposo

Rusiñol, El novicio, 1897, detalle del novicio.

El Teo era de lo mejorcito del barrio por aquel entonces. Era guapetón y delgado y le pareció lo bastante manso como para ponerlo firme si convenía.

Fábula de la ardilla roja que no podía pagar

Es esta la fábula de la ardillita roja que, estando dormida, se desvela y decide que se va de casa porque no puede dormir más. Es la madrugada de otras noches, así que la ardillita roja...

Diálogo del Cisco y en Fageda a propósito de na Celia al pasar

La lumbre del crepúsculo deja un sabor dulce sobre los tejados de la vieja Poderna y el Cisco, por no oír más a la mujer, se sienta en el escalón de la puerta de casa a fumarse un pitillo. De vez en cuando, si el humo del...

Fábula de don Tejón y el sindicato de los castores

Baja don Tejón de la montaña con mucho apuro. Los osos de la madera se han vuelto a sus cuevas, a dormir todo un invierno, mientras las patas de las sillas del mundo se siguen combando y partiendo. ¡Menudo escándalo se iba...

Las garrapiñadas de l'Encarnació

monedas de plata, sino unos cuartos miserables que le ha rascado al bolsillo de la chaquetilla. El bachiller Joan Pere es tan pobre que coge el cucurucho de las garrapiñadas y se vuelve al banco, junto a la muchacha. No la mira más que un segundo, por...

12 de noviembre de 1985

Aunque el cielo seguía preñado de negrura, l'Anton no había vuelto a pensar ni en los misiles de los hombres, ni en el fin de las plantas y las bestias sobre la faz de la tierra. Su miedo, aquella noche del doce de noviembre de 1985, era...