poderna

26 de abril de 1990

—Cómo está?

—Hecho una mierda.

El Carles se acordó de la figura maltrecha del Carlos la última vez que lo vio, tirado en el suelo, cerca de la boca del pozo, y no le costó nada asumir que el Javi no estaba exagerando ni un poquito cuando se...

23 de abril de 1990

Si la clase de las ocho era mortal cualquier día de la semana, los lunes podía ser lo peor. Aunque una estuviera muerta de sueño y no se enterase mucho de nada, en el fondo, ponerse allí otra vez, a escuchar a la D., «no más tarde...

21 de abril de 1990

Era una puta locura, tío. Los cuatro amigos esperaban inquietos al otro lado del camino del castillo, con las manos metidas en los bolsillos. Si pudieran, si hubieran podido, se habrían puesto más atrás a esperarse, pero es que, joder, los hierbajos se comían los campos y...

SET

—T’ha perdut la boca, tio, com sempre.

En Dylan no sabia què dir. Va mirar el mòbil. Un missatge de la Mireia.

“Digue’m alguna cosa, sisplau. Digue’m que m’estimes. Com a mínim respon alguna cosa, que no t’ha passat res.”

—Fes el favor de no ficar la pota quan estiguem...

20 de abril de 1990

Sin mencionarlo, el Enri le contó al Amador (uno de clase) que habían visto una sombra chunga en el camino del castillo, al final de las vacaciones del verano del año pasado, tío, pero que no se lo habían querido contar nunca a nadie por...

DOS

Un balcó a Verona. En Dylan mirava la façana de maons. Ell els sabia d’un marró clar, de fulla tardorenca de canyella, però els fanals ara els dauraven una mica més, cap a fulla tardorenca sota la llum d’un fanal, i es va fixar en la finestreta...

CINC

Va perdre els ulls dins el mirall. Buscava vagament el seu propi rostre, però topava una vegada i una altra en les faccions contundents d’un pallús que se li assemblava tèbiament. Basculava a dreta i esquerra, com una barca, com unes onades petites endormiscades en un moll...

SIS

Va agafar el mòbil, encara panteixant, doblegat sobre ell mateix, amb un braç a una paret qualsevol, una paret grisa i aspra de les moltes que havien construït a la ciutat. Va buscar el número del Manel. El va trucar directament. Va sonar dos, tres, quatre cops...

U

La mare, l’eterna mare cridant com una Níobe qualsevol i un cop de porta que ho va eixordar tot, que va callar, de cop, la seva fisonomia tràgica. No podia sentir-la més, com un llop escales avall, com un gos, les escales fosques avall de tota la...

El misterio de Sant Mena

Reja, Paseo del castillo de Sentmenat, 2011.

Elegía de terror.

7 de noviembre de 1985

—Pelopo!

—Tu padre, tapón!

El pelopo era el Míguel y el tapón de botella, el Pedro. Dos buenos amigos del 7ºC que se despedían, como casi cada tarde, hasta el día siguiente (en aquella ocasión, un viernes). El Dani V., que volvía del cole con ellos, devolvió el...

1 de junio de 1987

—Hoy es el último día que vendremos, Sergio.

—Sí?

—Sí. Hoy se acaba el ciclo, amigo.

—Y qué pasará luego?

—Luego? No sé…

El hombre alto se encogió de hombros y sonrió, «quién sabe, pequeño».

—Bueno…

—Has comido bien, estos días?

—Sí, sí.

—Muchas chuches?

—No, no. Ninguna.

—Eso está bien, Sergio. Que ayudes a un amigo...

Pago previo

Debo estas líneas a mi viejo amigo David B. por enseñarme su pueblo de mierda.

28 de enero de 1986

Abrió la puerta, «clinc, clinc», y retrocedió por un instante a los días felices de su infancia. No tendría más de cinco ó seis años cuando su padre lo mandaba a por clavos a Cal Tomeu, «y te traes el cambio, mocoso». La ferretería de su pueblo...

Historia del viejo del guardacantón

Bartholomaeus Anglicus, De propietatibus rerum en romance, Toledo, Gaspar de Ávila, 1529, detalle de la estampa del folio K4v, y Les bruixes catalanes, Los libros del cuentamiedos, 2009, grabado de la página 99.

Folletín donde se narra la vida del podernita Bonaventura.

Historia del viejo del guardacantón II-VIII

Bonaventura se levantó del catre y siguió a la Griteta hasta el dormitorio de su madre. Hiltrud estaba tumbada de costado sobre la cama de matrimonio y las sábanas y el colchón estaban manchados de sangre. Bonatrud lloraba en su cuna porque Hilventur lloraba en el suelo...

Historia del viejo del guardacantón II-XI

Smith, In bury street, ilustración de Remarks on rural scenery, London, Nathaniel Smith, 1797.

Entonces el bueno de Bonaventura vio el librito en octavo que la Griteta llevaba en la falda y sintió muy hondo el reproche que le estaba haciendo, quisiera o no. El título al completo lo leyó una única vez hacía ya muchos años, cuando se lo...

Historia del viejo del guardacantón II-II

Al día siguiente no llovió. Al otro, Bonaventura se levantó dispuesto a reparar el tejado con los tablones que habían dejado en el salón. Dio los buenos días a la pequeña Griteta, «¡Bon dia, ratolina!», y pidió herramientas a la dueña de la casa, sin más:

—Mestressa… ¿estris...

Historia del viejo del guardacantón II-IX

Amades, Llibre dels somnis, Barcelona, Editorial Selecta, 1979, página 26.

Hiltrud, a su lado, estaba más contenta. Le apretaba la mano a su hombre con cariño y pensaba, por pensar en algo, en el nombre que le pondría a la criatura que se revolvía en su vientre. Quizá fuera el momento de preguntar por la abuela...

La nena de la Porxada

Tots els dimarts una nena

apareixia a la plaça,

una minyona morena

que venia sens parada.

Al mercat portava cebes

i trenes d’alls o patates,

a la tardor moniatos

o també duia magranes.

Poca cosa que es venia,

aixís estava de magra,

i quan tot ja s’ho venia

als venedors ajudava.

Ningú del mercat sabia

d’on venia, on marxava,

prò sabien...

Els bandolers de Gallecs

Guardias a caballo

Tres germans foren, tres,|tres germans de pagès,

Tres germans que sabien|llaurar camps de Gallecs,

plantar blat i collir-lo,|i poca cosa més.

Un dia el seu bon pare,|un bon dia els digué:

“Poseu el blat al carro|porteu-lo a Granollers,

dueu-lo a la Porxada|pel deute satisfer.”

Varen matar dos homes|a l’entrada del Mogent.

Al mercat no...

En Manelet, el curiós

En Manelet se’n va anar

als camps aquells on sembren

les sembradores del cérvol

un matí de primavera.

Ningú no gosava anar-hi

quan marxaven en filera:

“A sembrar només hi anem

les que’ns estem per casar.

Després vindran els mascles

i la terra els donarà.

Amb les banyes d’aquest cérvol

que la terra j’ha solcat;

amb les...

Els minyons de Sant Fost de Campsentelles

Els minyons de Sant Fost|eren cinc, eren quatre,

bé jugaven al bosc|bé feien gamberrades.

Una tarda d’estiu,|a l’agost una tarda,

cansats de malifetes|per carrerons i places

van baixar pel congost|de les grans canonades

que creuaven el poble|fins a la serralada

perquè els dies de xàfec|amb les...

Noches en Poderna

Barroso, Tierra III, 2007.

Novela. Memoria de las pequeñas criaturas. Prosa de costumbres.

La desdicha de la Remei o La determinación de los miserables II

Pichot Gironés, Mercat, 1906-11.

para nada. Dan las diez en el reloj de pared. Hoy era el día. Hoy tenía que ser el día. L'Enric vuelve la vista a los versos de la égloga primera. Afuera, las paredes son las mismas. Todo sigue igual. Ella no llega. Ella, que está por...

Vida del salvaje Roc I

Cada mañana, de camino a la cantera, el Roc baja el trecho embarrado d'adroguers. Pasa por calderers de mala gana y cruza frente a la ventana que da al patio de los naranjos. La ventana que da al patio de los naranjos está sin reja y suele...

Parlamento del Macías y el bebedizo de orines de lobisome

Sabe, oh pueblerino, que'l Macías ya penaba de amor en su más tierna juventud. Andaba sin norte el día que la vio por primera vez: era la judía, ojos verdes, más bonita del barrio. Llevaba la fruta roja en el cesto y el cabello, recogido bien alto...

L'Aldonça y la monja monstruosa

Lewis, The Monk, 1846, detalle de la monja ensangrentada.

después de aquello. Ya no dormirá. Se sabe en cama ajena y en casa extraña, lejos del hogar materno. Escruta las sombras. Palpa el silencio. No se ve ni se oye nada. Ahora abunda la quietud de la noche en el interior de la celda, pero la...

Algunas noches de julio

Barroso, Algunas noches de julio, 2019, en base a la «Vista de l'edifici» de Pladevall i Font de 1988.

Incluye tres capítulos de «Los misterios del castillo».

3

Nueva entrega de la colaboración especial entre los maestros de lo fantástico J. J. Plans (Gijón, 1943), periodista, escritor y presentador de radio, y J. Boix (Badalona, 1945), artista polifacético, autor de las historias Penny (1975), La cautiva de Zork (1976) y La boda de Monique...

4

Le da los números de octubre-noviembre del 79 (los deja en la cama) y busca entre los vinilos de la estantería — más de cuarenta. Está todo Metallica: del Kill'em all al black álbum; está Maiden, Testament y las Peel Sessions de Napalm Death.

—¿Te ha molado?

Hace que...

1

Bajo un cielo de grises y azules, densos, apretados, la masa boscosa se estremece apenas ante la presencia de la tormenta (a lo lejos); por entre la verdura, muy espesa, serpea un camino de tierra y piedras: un único vehículo circula por él, lentamente, por causa...

5

Número 30. Mensual. 125 PTS. La pintura (casi fotografía) de la hembra ocupa todo el alto de la portada. Aparece de frente, de tres cuartos, vestida con un corsé y unas braguitas no mucho más blancos que la piel de su cuello, hombros o pecho. No...

Llibre dels homes

De omine o Llibre dit dels homes, Poderna, Josep R., sine die.

Edición castellana del «De Omine o Llibre dit dels homes», Poderna, Josep R., sine nomine et sine die, a cargo de Ernesto Barroso.

Les escales a la draperia vella: «s'hi fan draps vermells»

Roís de Corella, Historia de Josef, Valencia, Alfonso de Orta, 1500, letra capital e.

speraba sentado en los escalones del entresuelo, si no a oscuras, en la penumbra de pensamientos pegajosos e inquietudes tempranas. Daba vueltas a su gorra y, dando vueltas a su gorra, se afirmaba en su propósito de prometerle amor eterno. Podían casarse en un año: aunque seguía...

Faula de l'unicorn i la bagassa

Questión de amor de dos enamorados, Valencia, Diego de Gumiel, 1513, letra capital eme.

erda de muntanya no pudor» sentencia, nada más verla con el pie hundido en la boñiga; la mujer, carita de niña (niña enfurruñada), restriega con más aversión que vehemencia la suela de su zapatilla (en exceso escotada) contra el musgo tierno, más verde, de un pedrusco cualquiera...

La font de l'escala

Cancionero General, Valencia, Jorge Costilla, 1514, letra capital ce.

onsumados, el uno en brazos del otro, yacían más tranquilos, más hermosos. Ya fuera en la huerta de frutos abotargados o en el pajar, departían sobre el amor — preferían, con todo, su escondite en la dehesa, cenador natural entre fresnos floridos, donde murmulla la fuente el...

Sots feréstecs

Roís de Corella, Historia de Josef, Valencia, Alfonso de Orta, 1500, letra capital hache.

e sabido que te han crecido las tetas, que ya no queda nada de aquellos frutos tiernos, delicados, que tomara en tu pecho, que apenas recuerdas. He sabido que vives sola. Que ningún hombre, en todo este tiempo, ha querido ver la huella de mis manos en...

Flor varia de leyendas

Puvis de Chavannes, Otoño, 1865.

Odre viejo de cuentos. Postales del barrio.

Novísima égloga

Barroso, El escritorio de Nemoroso, 2019, en base al «Bonheur de vivre» de Matisse de 1905.

Estando cada uno en su casa, en su cuarto, en su ordenador, Salicio juntamente y Nemoroso se lamentan, y alzan su queja blanda con teclas duras a través de la línea de teléfonos.

Setenta y cinco hercios les contemplan de espaldas a un tiempo que se presume...

O. en quince años

es su pie desnudo — la luz del sol en la arena de la playa estalla alrededor (estalla en mis ojos): antes el autobús, una cinta de noventa con sepultura, el bocata de tortilla en bancos de parque, el pelo bonito de las niñas bonitas (me acuerdo...

Planto del ogro

Cuenta (un papel, entre las páginas de un libro) que el cabrero, un pastor muy niño, llegó con su rebaño al monte las voces una mañana temprano. Fue al pie de un peñasco, al retiro de su sombra, donde gravaba un pedrusco que había de servirle de...

Panorama del llano

Al viejo edificio se accedía bajando unas escaleras. Esto, desde la calle de no sé qué general. Un primer chorro de agua, en una fuente, te recibía llegando al rellano y un segundo tramo de escaleras te dejaba frente a una de las puertas de entrada. La...

Nosotros. Ellos.

Barroso, Habitación, 2006.

Textos para una casete ochentera de grindcore.

Acto 11

Sobre la mesa

el cuchillo sin tenedor

la jarra sin agua y el

agua derramada.

A un lado

la silla con el sofá

la televisión moribunda

la estantería medio

vacía.

Nadie para

la luz enferma

de las farolas tras

las cortinas.

Acto 68

Suponía un vaso

sobre la mesa: en el sofá

la persona.

Acto 28

Al aire sin luz,

murmuran los muros

las fórmulas de tensión,

geometría y volumen.

Al aire quieto. Al aire

estabulado.

Acto 52

Blanco

anegado de

cielo, cielo

apagado

sin luz.

Jettel que te quiero Jettel

Garcilaso de la Perra, Jettel que te quiero Jettel, Cerdanyola del Vallès, La Cesura, 2011.

Obras casi completas de Garcilaso de la Perra. Edición a cargo de Ernesto Barroso.

'Cause today I've found my friends...

Falsa elegía del verano del noventa y siete.

El duende de Gallifa

Mala lluna. Recull de contes gòtics i altres fantasies, Sant Celoni, El molí vell, 2011.

De la antología «Mala lluna. Recull de contes gòtics i altres fantasies», Sant Celoni, El molí vell, 2011.